About Roberto Moya: Art Reviews
The Christmas Show at Galería Palomas
- José A. Pérez Ruiz, El Reportero. 29 December 1986Translated from the Spanish by Susana Ramirez de Arellano
“In the Christmas exhibition at Galería Palomas, Moya allows us to see the constant quality that he delivers in his work. 'A través del espejo' is a nude of a stout yet well-formed woman that distances itself from the classic and Renaissance ideals. Her coquetry and femininity reflect that the artist responds to consistent concepts of beauty despite the fluctuations of fashion. Peering into this quicksilver mirror allows us to appreciate the image from different angles. Next to the dresser in which the woman applies her make-up hangs a wedding photo that presumably corresponds to her betrothal. This way, the painter concedes to the observer a point of reference from which to compare past and present. The semi-darkness of the room turns denser at the sides of the canvas; this recourse permits the objects' silhouettes that surround the woman to dissipate, rendering her the center of attraction..."
“Yet another painting that conjures up longing is titled El Paso de Bolero. We see in the painting a mature couple that dances to the rhythms of romantic music. The physical intimacy imposed by the melody on the dancers is illustrated by Moya with the emotions that this closeness entails...”
The “criollismo” of Jíbaro transports us to moments in the past that formed the Puerto Rican people. A worry-free and gentle campesino riding his small horse can be seen. The horse and its rider are illustrated here as if they were going to charge the viewer.
[Original below]
En la exposición de Navidad en Galería Palomas, Moya deja ver la calidad constante que imprime a sus trabajos. A través del espejo es un desnudo de una mujer gruesa, aunque aún bien formada, quien se distancia de los ideales clásicos y renacentistas. Su coquetería y femineidad indican que su ser responde a conceptos de belleza persistentes a pesar de los oleajes de la moda. Al asomarse al cristal azogado nos permite apreciar su imagen desde diferentes ángulos. Cerca del tocador en que se maquilla cuelga un retrato de boda que presumiblemente corresponde a los esponsales de la dama. De esa manera el pintor concede al observador un punto de referencia para comparar pasado y presente. Las penumbras de la habitación se tornan más densas a los costados de la tela; ese recurso le permite desvanecer las siluetas de los objetos que circundan a la señora convirtiéndola en centro de atención.
Otro cuadro evocador de añoranzas es el titulado El paso de bolero. Encontramos en él una pareja madura que baila al compás de tan romántica música. La cercanía física impuesta por la melodía a los danzantes es conseguida por Moya con las emociones que esa proximidad conlleva. El criollismo del Jíbaro nos transporta a momentos ya superados en la formación del pueblo puertorriqueño. Aparece aquí un campesino que cabalga sobre su chongo con actitud apacible y despreocupada. Tomo al caballo y a su jinete como si fueran a embestir al contemplador.
Otro cuadro evocador de añoranzas es el titulado El paso de bolero. Encontramos en él una pareja madura que baila al compás de tan romántica música. La cercanía física impuesta por la melodía a los danzantes es conseguida por Moya con las emociones que esa proximidad conlleva. El criollismo del Jíbaro nos transporta a momentos ya superados en la formación del pueblo puertorriqueño. Aparece aquí un campesino que cabalga sobre su chongo con actitud apacible y despreocupada. Tomo al caballo y a su jinete como si fueran a embestir al contemplador.
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